A contramano del discurso oficial sobre el fin de la pauta estatal, YPF aumentó un 55% su inversión en publicidad en el primer trimestre de 2025. La petrolera se niega a informar cómo distribuye esos fondos, pese a una orden de la Agencia de Acceso a la Información Pública.
Mientras el gobierno nacional insiste en que eliminó la pauta oficial, la petrolera estatal YPF aumentó un 55,2% en términos reales su inversión publicitaria en los primeros tres meses de 2025, alcanzando los $32.617 millones, según datos oficiales de la propia compañía.
Se trata del mayor gasto en publicidad registrado para un primer trimestre desde la reestatización de la empresa en 2012. Y marca un contraste notorio con la línea discursiva de la gestión Milei, que asegura haber desmantelado la caja publicitaria del Estado.
En 2024, YPF había mantenido prácticamente sin cambios su presupuesto de publicidad, gastando $97.110 millones en todo el año, en un contexto donde el Gobierno nacional recortó la pauta directa en un 98% en términos reales, exceptuando solo campañas específicas.
Opacidad total: sin datos de distribución
En septiembre de 2024, el medio Chequeado solicitó a YPF detalles sobre cómo se distribuyeron los fondos entre medios, redes sociales y agencias. La empresa se negó a responder, argumentando que no está obligada a brindar esa información por tratarse de una sociedad anónima.
Sin embargo, la Agencia de Acceso a la Información Pública resolvió que YPF, al tener mayoría accionaria estatal (51%), sí está obligada por ley a garantizar el acceso a esa información. A pesar de este dictamen, la petrolera sigue incumpliendo y fue reportada por la Agencia en el Registro de Acceso a la Información Pública.
“El mayor gasto desde 2012, sin rendir cuentas, y con una opacidad que contradice todo lo que el Gobierno dice promover”, señalan desde distintos espacios que denuncian el doble discurso del oficialismo.
En resumen, la pauta estatal no desapareció, solo cambió de manos: de Jefatura de Gabinete a una empresa pública que bate récords en gasto publicitario sin rendir cuentas.
