La medida fue tomada por el Municipio.
Luego de varios días de inquietud expresada por vecinos en redes sociales, el Municipio inició este martes el cierre del by-pass que permanecía abierto en la laguna desde hace algunos meses. La medida apunta a frenar la pérdida de agua y acompañar la etapa de descenso que atraviesa el espejo de agua.
El by-pass había sido habilitado como una herramienta para manejar una situación hídrica compleja y permitir un mejor control del sistema en un momento crítico. Con el paso del tiempo, y ya sin lluvias intensas en el horizonte, comenzaron a surgir cuestionamientos sobre su continuidad y el impacto que podía tener sobre el nivel de la laguna.
En ese marco, vecinos advirtieron que la sangría seguía funcionando aun cuando el agua había bajado de manera sostenida. El principal temor planteado fue que la salida constante de caudal terminara afectando el equilibrio natural del espejo de agua y derivara en una bajante mayor a la esperada.
Frente a ese escenario, el Ejecutivo local avanzó con el cierre del by-pass para permitir que el sistema retome su funcionamiento habitual. La intervención busca conservar el nivel del agua y evitar una pérdida innecesaria en un contexto que ya no presenta las urgencias de meses atrás.
