Con seis subas en lo que va del mes, dos de ellas en las últimas 48 horas, la Legislatura bonaerense analiza un proyecto que obliga a petroleras y estaciones de servicio a informar los aumentos con anticipación.
El precio de los combustibles sigue siendo un verdadero dolor de cabeza para los ciudadanos. Desde que el Gobierno nacional eliminó la obligación de informar los aumentos, los incrementos pasaron a ser prácticamente diarios. En lo que va de septiembre ya se registraron seis subas, con dos en las últimas 48 horas, lo que genera malestar entre consumidores, comerciantes y trabajadores que dependen del auto como herramienta de trabajo.
Frente a este escenario, la Provincia de Buenos Aires busca que las petroleras vuelvan a transparentar los ajustes e informarlos con anticipación. Para eso, la Legislatura bonaerense puso en agenda un proyecto de ley que obliga a las productoras y expendedoras a notificar con 72 horas de antelación cualquier cambio en los valores de nafta, gasoil y GNC.
Las estaciones de servicio, a su vez, deberán difundir esos aumentos con al menos 48 horas de anticipación mediante cartelería en surtidores y canales digitales oficiales.
El proyecto contempla multas millonarias para quienes incumplan:
- Petroleras: sanciones equivalentes a entre 5.000 y 150.000 litros de nafta súper, además de la suspensión de la habilitación en caso de reincidencia.
- Estaciones de servicio: penalizaciones de entre 100 y 500 litros de nafta, con la posibilidad de clausura preventiva si repiten la falta.
Si el Congreso provincial aprueba la iniciativa, la norma entrará en vigencia 30 días después de su publicación en el Boletín Oficial y la autoridad de aplicación podrá coordinar con los municipios para fiscalizar los aumentos.
Mientras tanto, los aumentos constantes siguen golpeando el bolsillo de los bonaerenses, que en lo que va de septiembre vieron cómo llenar el tanque se encarece cada vez más, sin previsibilidad ni control.
