El delegado de O’Brien y candidato a concejal habló con Corina Delettieres sobre su militancia, el vínculo con los vecinos, la gestión y su futuro político.
En una entrevista con Corina Delettieres, Leandro Taghón se definió antes que nada como “un militante obriense”, más allá de los cargos que le toque ocupar. El actual delegado de O’Brien y candidato a concejal remarcó que su vínculo con la comunidad es su principal capital político: “Me siento muy apoyado por la comunidad porque yo hacía años que venía militando y nunca me había tocado ocupar un cargo de importancia como en este caso”.
Taghón reconoció que la gestión le mostró límites que antes no veía desde la militancia: “Cuando sos oposición pensás que desde el gobierno se puede hacer todo, y después te encontrás con que algo que parecía facilísimo termina siendo un chino básico y no lo podés resolver”. Sin embargo, sostuvo que lo que depende exclusivamente de él lo cumple: “Poner el cuerpo, atender el teléfono, escuchar al vecino, recorrer los barrios; eso lo hago y la gente me lo valora”.
Respecto a su candidatura, relató que fue el resultado de conversaciones con su espacio político, encabezado por Darío Duretti y Sergio Barenghi, y aclaró que su entusiasmo sigue estando en la gestión diaria: “Está buenísimo ser delegado porque todos los días resolvés algo. Mañana, si no soy más delegado ni concejal, seguiré desde donde me toque. No me desvive tener un cargo”.
Uno de los pasajes más fuertes de la entrevista fue cuando habló de la prueba electoral que se avecina: “Si yo no tengo buenos resultados el 7 de septiembre, el 8 presento mi renuncia como delegado. Esto es política, y en política se mide con los votos”.
Sobre su futuro, señaló que no será un candidato testimonial y que asumirá como concejal el 10 de diciembre, aunque manifestó su intención de pedir una prórroga para seguir un tiempo más en la delegación: “Quiero terminar proyectos pendientes en O’Brien, pero esa decisión no es sólo mía, la tomaremos en equipo con Darío y con el grupo político”.
En cuanto al estilo de campaña, dijo sentirse cómodo con un tono moderado: “No quiero entrar en el palo por palo, golpe por golpe. Prefiero hablar de gestión y de las ideas que tenemos para adelante”. También resaltó la importancia del trabajo conjunto en el distrito: “Hoy es un combo: un intendente querido, un delegado que la gente quiere, funcionarios locales y un secretario de Relaciones Institucionales reconocido. Si nos va mal, sería una catástrofe”.
Finalmente, se mostró confiado en su futuro como legislador local: “Me veo bien como concejal, porque es más parecido a lo que hice siempre como militante: controlar la gestión, mostrar lo que se hace bien y trabajar en equipo”.
