El bloque PRO, junto al resto de la oposición, rechazó el proyecto del Ejecutivo que proponía destinar lotes del patrimonio municipal a afiliados gremiales. “La tierra pública debe administrarse con criterios de igualdad”, sostuvo Carla Bruno.
El Concejo Deliberante de Bragado rechazó el proyecto impulsado por el Departamento Ejecutivo que proponía destinar terrenos municipales a distintos sindicatos para que fueran distribuidos exclusivamente entre sus afiliados. La iniciativa, que buscaba ceder lotes en inmediaciones del barrio Agumín a ATE, dos sindicatos municipales, SUTERH y UATRE, no logró los votos necesarios para su aprobación.
La concejal Carla Bruno (PRO), a través de sus redes sociales, celebró el rechazo y fundamentó la postura de su bloque. “Como PRO sostenemos que la tierra pública debe administrarse con criterios de igualdad, transparencia y beneficio general. Ser afiliado a un sindicato no puede convertirse en una condición privilegiada para acceder a un lote municipal”, expresó.
Bruno también señaló que “los lotes en cuestión son patrimonio de todos los bragadenses y, cuando sean destinados a políticas de vivienda, deben hacerlo bajo mecanismos transparentes, con criterios objetivos y procurando alcanzar a quienes realmente necesitan una solución habitacional, sin privilegios ni discriminaciones”.
En otro tramo de su mensaje, la concejal enfatizó que “no podemos olvidar que los terrenos son de todos los bragadenses. No podemos transformar la tierra pública en un beneficio reservado para quienes pertenecen a una determinada organización”. Y cerró: “El rechazo del proyecto permite preservar esos lotes para que puedan integrarse a una política de tierras y vivienda que contemple al conjunto de la comunidad. Se frenó un privilegio. Se defendió la tierra pública. Y se defendió el derecho de todos los vecinos a tener las mismas oportunidades”.
El proyecto había generado fuertes cuestionamientos durante la sesión. Daniela Monzón (LLA) planteó interrogantes sobre la organización para avanzar con determinados gremios y no con otros, y preguntó por qué solamente el sindicato de trabajadores de edificios contemplaba mecanismos de financiación. Fernando Franzoni (PRO) consideró que el proyecto presentaba numerosas cuestiones que deberían ser corregidas. Marita Gelitti (AxD) cuestionó la “pobreza” de la ordenanza y advirtió sobre la posibilidad de que los terrenos terminen en manos de terceros. Mauricio Tomassino (UPB) tampoco acompañó la iniciativa y señaló que ya se estaban realizando trabajos en el sector pese a que el Concejo no había aprobado los convenios.
Finalmente, los convenios no lograron reunir los votos necesarios y quedaron sin aprobación.
