Hubo cuestionamientos al gobierno local.
La Mesa de Participación Peronista realizó su segundo encuentro y mostró señales de crecimiento político. La reunión se llevó a cabo en el salón del Club 25 de Mayo y contó con la participación de alrededor de 50 personas, un número mayor al del primer encuentro, que los organizadores interpretan como una respuesta concreta a la convocatoria abierta que venían impulsando.
El espacio reúne a dirigentes y militantes de distintas extracciones del peronismo local, y surgió con un diagnóstico común: la falta de funcionamiento del Partido Justicialista en Bragado. Ese malestar volvió a estar presente en la reunión, aunque esta vez con un tono diferente: menos catarsis y más intención de avanzar en definiciones.
Uno de los puntos centrales fue el acuerdo para presentar una lista en la interna partidaria de marzo. Si bien todavía no hay nombres definidos, se resolvió trabajar en esa dirección en los próximos encuentros, con la idea de disputar lugares en el Consejo del PJ y forzar una reactivación de la vida partidaria.
Durante el debate también aparecieron críticas al funcionamiento del gobierno local. Según quedó plasmado en el documento difundido tras la reunión, varios participantes plantearon que muchas veces es la militancia la que termina dando explicaciones por decisiones que no toma, mientras los funcionarios se mantienen alejados del territorio y del intercambio político.
En ese mismo sentido, se mencionaron problemas de coordinación dentro del Ejecutivo, áreas que funcionan de manera aislada y políticas públicas que —según la mirada expresada— perdieron contacto con las necesidades concretas de la comunidad.
Por lo pronto, la Mesa anunció que seguirá reuniéndose y que en los próximos encuentros avanzará en definiciones más concretas. La apuesta es que la discusión interna deje de ser una queja dispersa y empiece a traducirse en una propuesta política organizada.
