La 100 en vivo

Condenaron a prisión perpetua a los cinco líderes de “La Banda del FAL”: asesinato, robos y hasta un involucrado en el secuestro del padre de Pablo Echarri

Estaban imputados por el crimen a balazos de un empresario en Florencio Varela y por el asalto a un banco de Tigre.
Una imagen de Maximiliano «Pachu» Peñaflor, uno de los jefes de «La Banda del FAL».
Los cinco integrantes de la cúpula de la denominada “Banda del FAL” fueron condenados a prisión perpetua por el crimen a balazos de un empresario al que le robaron seis millones de pesos durante un asalto en 2017 en Florencio Varela, y por el robo meses después a un banco de Tigre del que se llevaron $750.000 en 30 segundos. Además uno de ellos participó del rapto del padre de Pablo Echarri.
Las condenas dictadas por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 3 de Quilmes recayeron sobre Maximiliano “Pachu” Peñaflor, de 43 años; que comandó varios secuestros extorsivos a lo largo de su carrera criminal; Juan Carlos “Pelado” Mendoza, de 39; Laureano Juan “Nani” Nievas Torres, de 42; Ricardo Castro Madrid, de 44; y Ezequiel Dzikoski, de 27.
Por el caso había un sexto sospechoso, identificado como Gustavo Olivera, de 42 años y apodado “Cabezón”, que apareció ahorcado en la cárcel del partido bonaerense de General Alvear en junio de 2017.
En su alegato, el fiscal Andrés Nieva Woodgate consideró a los mencionados Peñaflor, Mendoza, Nievas Torres, Castro Madrid y Dzikoski como autores de los delitos de “homicidio calificado criminis causa en concurso real con robo calificado por el uso de armas de fuego, en concurso ideal con robo calificado por su comisión en poblado y en banda en concurso real con tenencia ilegal de arma de guerra”.
“Pachu” Peñaflor había recuperado la libertad en abril de 2016 luego de cumplir varios años de condena, ya que durante la década del 2000 estuvo involucrado en varias causas por secuestros extorsivos resonantes.
Entre esos hechos estuvieron el de Antonio Echarri, padre del actor Pablo Echarri, cometido en 2002 en Avellaneda; el de Cristian Ramaro, en 2004 en Tigre; y el del adolescente Nicolás Garnil, en 2005 en San Isidro.
Antonio Echarri junto a su hijo, el actor Pablo Echarri, tras haber sido secuestrado en 2002 en Avellaneda.
El veredicto de culpabilidad contra la organización criminal fue por dos hechos: uno de ellos fue el homicidio del empresario Aldo Venturini, de 69 años, cometido el 30 de enero de 2017, alrededor de las 10, en el cruce de la avenida República de Francia y José Blanco, de Florencio Varela, por donde la víctima se trasladaba a bordo de una camioneta junto a dos policías que lo custodiaban.
Según la investigación, Venturini había partido desde su distribuidora de cigarrillos, galletitas y golosinas rumbo a un banco para depositar seis millones de pesos.
En esas circunstancias, el vehículo fue interceptado por otra camioneta de la que se bajaron varios delincuentes y comenzaron a disparar con pistolas y fusiles. Algo por lo que se originó un tiroteo en el que Venturini, que viajaba en el asiento del acompañante, fue alcanzado por balazos que le provocaron la muerte casi en el acto.
El otro hecho por el que fueron condenados es el asalto cometido el miércoles 10 de enero de 2017, alrededor de las 16.15, en la sucursal del Banco Industrial ubicada en avenida Cazón 253, partido de Tigre, donde tras romper el blindex de entrada los ladrones se llevaron en apenas 30 segundos 750.000 pesos para recargar cajeros.
En aquel asalto los delincuentes dispararon sus fusiles y dejaron dos vainas servidas, que al ser cotejadas con las 180 cápsulas que quedaron en la escena del crimen del empresario Venturini arrojaron una coincidencia que permitió vincular ambos hechos con la misma banda.