El Gobernador anunció que la Provincia se hará cargo de la quinta y última etapa del Plan Maestro, una obra clave para mitigar las inundaciones en la región.
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, confirmó este martes que su gestión avanzará con la quinta y última etapa del dragado del Río Salado, en el tramo que va desde el Canal del Este de la Laguna de Bragado hasta la Laguna El Carpincho, en Junín. La obra también involucra a los municipios de Chacabuco y Alberti, y es considerada fundamental para reducir el riesgo de inundaciones que afectan a productores y comunidades del noroeste bonaerense.
El anuncio se realizó en Florencio Varela, durante un acto de inauguración de pavimento junto al intendente Andrés Watson y el ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis. La confirmación llega en un contexto de incertidumbre y malestar de los sectores rurales de la zona, que demandan avances concretos en la obra hídrica.
El costo estimado de los trabajos asciende a 100 millones de dólares, que se financiarían a través de un crédito del Banco Europeo de Inversión. En los últimos meses, la Provincia aceleró la preparación de los pliegos licitatorios y el estudio de impacto ambiental, mientras que Nación debía autorizar el acceso al financiamiento internacional.
No obstante, el proyecto enfrenta dos obstáculos clave: por un lado, la necesidad de la autorización del Gobierno nacional para acceder al crédito externo; y por otro, la finalización de la etapa IV, que quedó inconclusa luego de que la administración central abandonara la segunda subetapa de la obra.
“Están terminados los tramos 1, 3 y 4, pero si Nación no finaliza el tramo 2 no podemos continuar”, advirtieron desde la Provincia. Sin embargo, trascendió que la Casa Rosada habría mostrado interés en reactivar su parte, lo que abre una expectativa favorable para que la obra pueda concretarse.
