Franco Fiordelisi fue hallado meditando en una cabaña en Tierra del Fuego. Había salido de Lincoln el miércoles y estaba incomunicado. Su familia temía por su integridad.
Luego de casi cinco días de intensa búsqueda, Franco Fiordelisi (41), tesorero de una entidad bancaria de Lincoln, fue hallado en buen estado de salud en la ciudad de Ushuaia, donde se encontraba meditando en una cabaña. El caso había generado preocupación en su entorno, ya que el miércoles pasado se ausentó de su domicilio luego de retirar 11 millones de pesos de su cuenta personal, lo que inicialmente hizo temer un hecho delictivo.
La denuncia fue radicada el sábado por sus familiares, tras varios días sin contacto. La DDI de Lincoln inició una investigación que permitió rastrear los movimientos del vehículo de Fiordelisi, una Kangoo blanca, detectada primero en el Anillo Digital de CABA, y luego en un shopping del barrio Saavedra. Finalmente, las autoridades confirmaron que el hombre abordó un vuelo desde Aeroparque con destino al sur del país.
A través de un pedido de información a una plataforma de alojamientos temporarios, se confirmó que Fiordelisi se había hospedado en un complejo de cabañas en Tierra del Fuego. Fue allí donde la Policía de Ushuaia lo encontró meditando, según relató su hermana Mónica Fiordelisi al canal A24.
“Me llamaron de la DDI después del mediodía para avisarme que lo encontraron”, declaró Mónica, quien también señaló que su hermano seguía incomunicado y que en ese momento se le realizaba la revisión médica habitual en personas buscadas.
Franco, padre de dos hijos, ya había atravesado un cuadro depresivo el año pasado, por el cual había iniciado tratamiento psicológico. Según Mónica, aunque recibió sugerencias laborales para tomarse más tiempo de descanso, “no terminó el tratamiento” y mantenía preocupaciones que “él mismo se generaba”.
“No consume drogas ni estupefacientes. Es estructurado, laburante, buen compañero y deportista”, expresó su hermana, visiblemente aliviada pero aún con dudas sobre el trasfondo emocional que motivó su decisión.
Por ahora, las autoridades descartan la existencia de un delito y evalúan que la desaparición fue voluntaria, como el propio Franco lo manifestó al decir que se había ido “para desentenderse de algunos problemas”.
